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miércoles, 30 de marzo de 2011

Que paguen ellos

¿De qué están hablando cuando hablan del copago sanitario, que el todo gratis no vale?. ¿Acaso van a pagar los políticos de su bolsillo mi atención sanitaria? Por supuesto que no. ¿Y entonces, qué es lo que creo no entienden estos personajes?. Porque ya pagamos la atención sanitaria, que ellos no me pagan nada, lo que hacen es administrar (no entremos en calificativos) nuestro dinero, el dinero que le damos a la administración para que nos preste servicios. Es como llamar a la policía y, en lugar de que no vengan, como acostumbran, aparezcan y te cobren un plus mientras te toman la denuncia de que te han robado la cartera.
Sigo pensando que estas gentes tienen una mentalidad cortijera de la política: Esto es mío y sus vais a enterar, gañanes. Lo que procede es hacerles ver que es al revés: Esto es nuestro y como lo administréis mal os vais a enterar, baldragas.
Al menos les haríamos entender que no están ahí para forrarse, sino para defender los intereses de los votantes y no los de unos lobbys que, además, les sobornan. El caso Zalba es un ejemplo. Una persona decente, cuando le ofrecen dinero, les saca a hostias del despacho y ni se molesta en mirar lo que le proponen y, mucho menos, defenderlo y hacerse luego el encontradizo en el bar: "lo suyo va bien".
Lo de la mujer del César de toda la vida.
Son capaces de dialogar y negociar con una banda terrorista y después ampararse en el miedo para no declarar. ¡Oiga, que el riesgo va en el sueldo, que a los demás nos ponen una bomba al paso y no cobramos!. Si yo fuera la menestra de interior le iba a dar, pero bien, al catedrático José Manuel Gómez Benítez, que se negó a contestar al fiscal quién había negociado en nombre de ETA, porque durante la reunión a la que asistí uno de los etarras me dijo: 'Vuestras armas son la prisión y la tortura; las nuestras, las pistolas. Y me dijo que a mí me pasaría lo mismo que a él le pasara".
No es ampararse en la impertinencia, sino en la cobardía.

domingo, 9 de enero de 2011

Va de abuelitos


El abuelo de Pepe Blanco tuvo ocho hijos y vivió pocos años tras su retiro laboral, frente al padre de José Blanco, que solo tiene un hijo y vivirá mucho más. Dijo Rubalcaba, pretendiendo explicar lo que había dicho el mismo Blanco y nos dejó a todos con cara de haba, sin saber a qué cuento venía la historia familiar. De paso intentaba justificar el retraso en la edad de la jubilación. Entendido: Como no hay suficientes cotizantes hay que retrasar el cobro.
Lo malo de las personalizaciones es que te las dan en el mismo carrillo. Ejemplo: Si mi niño cobrara lo que Blanco y su sustanciosa pensión de ex ministro, nos ciscaríamos en la Seguridad social y su sistema de pensiones, francamente. Este es un buen caso de por qué no hay que intentar ser ejemplarizante.
Lamento continuar en desacuerdo, porque aún conservo en la memoria que no hace muchos años eran los inmigrantes los que iban a cotizar y asegurarnos las pensiones. Claro, ahora que la mayoría están en el paro o trabajando sin cotizar, no se sustenta el sistema. Pero el problema no es de ellos, es de que no hay trabajo y no hay trabajo porque han escondido el dinero, porque el dinero público se ha ido a las manos privadas y no retorna ni sale para reinvertir. Y miren, la culpa, se pongan como se pongan, no es nuestra, de los que nos hipotecamos, o pedimos créditos para el consumo, o tiramos de tarjeta para aprovechar las rebajas. No es nuestra porque la mayoría de nosotros lo devolvemos honrada y honrosamente con nuestros razonables ingresos fruto de nuestros trabajos, cuando los tenemos. ¿Quieren saber quiénes son los culpables?: Esos que se sientan, invitados, a la mesa de demasiado consejo de administración, cuando no de Palacio Presidencial.
Se siguen oyendo voces contra el sistema público, contra las administraciones autonómicas, y estoy segura de que se podrían recortar, empezando por tanto parlamentario cuyo número sería perfectamente reducible sin que se resintiera el sistema, por sus dietas, sus sueldos, sus pensiones sin tantos años de cotización, etc. Empiecen por el principio, cojan la bandera y sírvannos de guía; les seguiremos a regañadientes, pero les seguiremos.
Tarea para personal becario: Estadística de cuántos cargos públicos tienen puesto de trabajo si se quedan sin el carguito. Variable: ¿El retorno lo harían con gusto?.
Pueden añadir preguntas al cuestionario. Nunca se hará.

 
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