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jueves, 13 de agosto de 2009

Tabaco, tabaqueras y Misterios Ministeriales

Leo esto en El País y no dejo de pasmarme. Todo lo que llevan años denunciando las asociaciones anti tabaco se queda corto. Tanta hipocresía con la eutanasia activa y pasiva y, mira tú por dónde, teníamos a la industria tabaquera aligerándonos conscientemente las cargas de la Seguridad Social. Pero si les teníamos que dar un premio de agradecimiento y reconocimiento a su ingrata labor. No hablemos de la cantidad de personas que viven del negocio tabaquero, otro agradecimiento más a los industriales que no los mandan al paro. Además te alejan de la drogadicción y te permiten dar de fumar gratis a los demás. No importa la mierda que le metan al cigarrito.
No deja de ser curioso que este informe, de los años setenta, ayer, vea la luz ahora, cuando se plantean endurecer la ley contra el tabaco. Esto me hace pensar que no importa la salud ni zarandajas, como siempre lo que importa es justificar acciones y hacer caja: que las tabaqueras sigan con su negocio y el Estado siga recaudando impuestos. Es el sistema, dicen. Business are business. Hombre, se me ocurre que como ahora los ancianos se han convertido en un próspero negocio para la industria farmaceutica y la asistencial, así como para bancos y cajas que, tras hipotecarte toda una vida, te ofrecen la hipoteca reversible para que pagues la estancia en sus espléndidas residencias geriátricas, no hay tanta premura en deshacerse de los viejecitos. Nos tratan, y nos dejamos tratar, como a animales.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Necesitamos/algo/gente/muera/elpepusoc/20090812elpepusoc_9/Tes
Informe de 1978 para la industria tabacalera británica
"Necesitamos algo para que la gente muera"
La industria tabacalera de Reino Unido manejó a finales de los setenta la idea de vender que fumar era bueno porque el cáncer reducía el número de personas mayores dependientes
EMILIO DE BENITO - Madrid - 12/08/2009

A finales de los setenta, la industria tabacalera estaba en un "momento crítico". Las evidencias de la relación entre su producto y el cáncer de pulmón eran ya incontestables, y el sector estaba "siendo cuestionado en muchas direcciones". Así lo recoge un informe de la asesoría Campbell-Johnson para la Asociación Británica de Tabacaleras (BAT). Han pasado 30 años desde entonces, pero parece que algunas de las consideraciones del texto no cayeron en saco roto. Ante la inminencia de un cambio en la legislación española que endurezca las actuales limitaciones para fumar en público, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo ha desvelado este estudio. Seguramente, algunas de sus afirmaciones fueron sólo para consumo interno. Pero eso no les quita interés, aunque ya no se puedan aplicar al pie de la letra.
"El tabaco tiene la función social de limitar el número de personas mayores dependientes que la economía debe mantener". Esta consideración está contenida en un documento para manejar las relaciones públicas que la industria tabacalera británica encargó a finales de 1978. El propio autor reconoce que "obviamente" este argumento "no se puede usar públicamente", pero lo desarrolla: "Con un aumento general de la esperanza de vida, necesitamos algo para que la gente muera. En sustitución de los efectos de la guerra, la pobreza y el hambre, el cáncer, considerado como la enfermedad de los países ricos, desarrollados, tiene un papel que jugar". Esta idea, considerada un "factor psicológico para continuar el gusto de la gente por fumar como algo placentero, aunque sea un hábito peligroso, no debe ser infravalorado".
Jiménez: "Estamos preparados para plantearnos ampliar la Ley Antitabaco"
Espacios sin humo
Sanidad prepara la prohibición del tabaco en todos los locales de ocio
Prohibido fumar

Documento para las tabacaleras británicas (en inglés)
DOCUMENTO (PDF - 1,45Mb) - 12-08-2009
Ministerio de Sanidad y Asuntos sociales
A FONDO
Sede:
Madrid (España)
Directivo:
Jiménez, Trinidad(Ministra)
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En el texto se reconoce el daño que le puede hacer a la industria la asociación del fumar con el cáncer de pulmón. "Este reto médico ha actuado como una bomba nuclear de efecto duradero" para el sector, admite el informe. Pero aún así, sugiere varias posibilidades para contrarrestar su efecto. Intentar negarlo es "escoger plantear la batalla donde la oposición [al tabaco] es más fuerte", así que habrá que esperar: "Con algún tremendo avance en lo que sabemos de las causas del cáncer o el descubrimiento de un potente inhibidor oncológico, se puede transformar la controversia sobre tabaco y salud", sugiere. Por eso, "la industria necesita estar preparada ante un repentino avance médico".
La otra posibilidad que sugería el informe era que la presión sobre el tabaco cediera ante la importancia que estaba tomando en aquella época el estudio del cáncer de mama. En cambio, advertía sobre otro posible frente médico: "El papel del hábito [de fumar] como un importante factor de riesgo cardiaco".
Entonces -recordemos, 1978-, para la industria todavía quedaba una batalla médica que dar: la de los fumadores pasivos, en el "límite de lo creíble". "Se ha intentado definir como un riesgo sanitario general en lugar de un peligro limitado a ciertos grupos restringidos de población".
También sugieren un posible peligro. Que la demonización del tabaco vaya acompañada de una relajación ante la marihuana, o una asociación entre ambas sustancias. Aunque el tabaco sea una "droga de relajación" que puede ser "una bendición para la humanidad en un mundo estresado", su asociación con la marihuana sería perjudicial.
Si la defensa sanitaria del tabaco ya se daba por perdida en 1978, quedaba la batalla social. "El humo del tabaco tiene una importante capacidad de molestar, y la incapacidad de los fumadores para tener en cuenta la comodidad de los demás es una de las razones importante que ahora se usan para condenar el hábito", indica.
Para combatir esta mala imagen, el documento sugiere varias líneas. "Todavía hay margen para intentar conseguir que el fumar se considere uno de los hábitos que no son cuestionables per se", indica. Una de las actuaciones es promover un código de conducta entre los fumadores que, si se siguen, "asegurará que no sean acusados por los no fumadores de que asumen arrogantemente el derecho a contaminar el aire a su alrededor". "Su tono tiene que ser franco y positivo", y uno de sus objetivos debe ser "restaurar la imagen del fumador como una persona extravertida y sociable, y no el ser el neurótico, apestoso y marginal que pintan los antifumadores".
La otra es la creación -"con la bendición de la industria"- de asociaciones de fumadores. El propio texto reconoce que hacer esto es difícil si se quiere que parezca una organización independiente, pero añade una posible línea de actuación: "La protección de la libertad para elegir de todo individuo adulto en cualquier campo (aunque especialmente para fumar)" y "la defensa de los fumadores contra una injusta discriminación o restricción en su disfrute del tabaco". Este es uno de los motivos por los que grupos científicos como el CNPT acusan a las asociaciones profumadores de trabajar en beneficio de la industria.


Cuanto menos se deje que nada propio -anhelos, deseos, sufrimientos, intereses, particularidades individuales- interfiera en la camaleónica adaptación a los deseos, intereses, y expectativas del mercado, mejores resultados obtendrá ésta.
"Erich Fromm una escuela de vida". El precio humano del triunfo de la sociedad. La orientación al marketing, al precio de la identidad personal. Rainer Funk. Paidós.

domingo, 31 de mayo de 2009

De consejeras de salud, fumadores y pasivos

Esta mañana he oído en la radio, a una le gusta escuchar la radio en casa, pero iba en el coche de y con mi hombre, a la consejera de salud de Aragón, decir que es conveniente endurecer la ley antitabaco y, entre otras cosas, pide establecer un perímetro alrededor de la entrada de edificios, para que no te atufes con el humo de los fumetas que están en la puerta dándole al vicio. O sea, que si vas al centro de salud con catarro, al menos no se te empeore al pasar por el arco de humo de la entrada.
No he podido evitar pensar en María Kutz, consejera de salud de Navarra, de UPN, que opina que la ley ya está bién como está y que mejor no meneallo, como si hubiera hecho algo al respecto. Y es que esta señora es muy agradecida, sobre todo con el poderoso gremio de hostelería, a ver si se enfadan y no la votan. Y así, en Navarra, apenas si hay establecimientos en los que no se pueda fumetear, a pesar de que en los mismos haya menores de 16 años, como establece la ley, o no se protejan debidamente los productos comestibles, nuestros pinchos, o la bollería, o el pan. Establecimientos insalubres a los que es mejor no exigir inversiones.
Eso sí, esta venerable pontifica en contra del aborto y de la implantación de la enseñanza de medicina en la Universidad Pública, porque ya lo tiene la privada, la del Opus, y no hay que hacer la competencia, a pesar de la carencia de médicos y ATS que tiene nuestra Comunidad Foral. Naturalmente, todo se resuelve derivando a la privada, que se lucren bien a costa de la salud y del erario navarros.
Y yo me pregunto, si esta tipa es consejera de salud, ¿qué pinta pontificando sobre educación?. No entiendes nada Paquita, me digo a mí misma. No tienes nivel beatífico para comprender de ciertas cosas que no sean freir un huevo, a sí que a lo tuyo que es la hora de comer.
 
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