jueves, 22 de diciembre de 2011

A Belén marcha una burra, rin rin...


Tóquese la pandereta y la zambomba usted mismo, que esto no tiene sonido. No lo tome como un desaire, que igual se me va del blog como el alcalde se va de las reuniones, ofendido y humillado. Es lo que tienen los desencuentros políticos, que son peores que los divorcios. Un día van a acabar a sillonazos; como no se los pueden comprar a bajo precio a final de legislatura como los ordenadores, qué más les da romperlos. A ver. Ahora se dedican a pillarse conduciendo botijos, que tú me pillas al hijo, pues yo te pillo a . Hala todos posando de frente y de perfil. Imagínense lo que sería la publicidad electoral en lugar de con las fotos risueñas a todo colorín, con las del número de reseña policial en amplia gama de grises y en lugar de promesas electorales las pifiadas de cada uno. Prometo que iba a leerme los folletos publicitarios como quien se devora el "sálvame" o cualquier casquería por el estilo. "Fíjate esta, parecía la inmaculada concepción y la denunciaron por acoso seis escoltas; y el otro, no quiere coger un avión porque le pitan las narices de titanio en el escáner y a su mujer la detuvieron por la patada en los cataplines que le soltó a un perro policía de los que olisquean billetes de curso legal, llevaba la faja a reventar". Lo dicho, eso son programas y lo demás cuentos. Que luego no hay trabajo, a quién le importa si hay circo. Lo del pan lo dejamos, porque total, cualquier día te atropella uno de estos y casi mejor que vayas a quirófano con el estómago vacío. Seguramente en la estancia clínica también, que ya empiezan a cuestionar lo de la alimentación hospitalaria. A mí me va a dar igual, porque con la quimio lo poto todo, así que para no derrochar no como.
Bueno, que yo quería contarles que me fuí a ver a la tieta y desearle bon nadal y esas cosas. Había pensado ir para la nochevieja y corrernos una juerguecilla, pero con lo del impuesto turístico me niego. Ya saben que no nos deja entrar en casa, así que para ir a la pensión del chinche y pagar de más, yo no le suelto un euro al Mas. Estaba bonita Barcelona. Me emocioné en la Plaza de Cataluña con los arbolitos iluminados, las fachadas destellantes, los colorines, los indignidados chillando en manifestación tras una pancarta, las sirenas de la policía, las luces de emergencia bañándolo todo de azul, los reflectantes de los municipales moviéndose compulsivamente, los silbatazos intentando poner orden. Parecía haber vuelto a la época hippy y estar en ácido. Toda una gran ciudad como debe ser.
Pensarán que voy a contarles alguna marranada sibilina de las mías. Pues no. Hombre, debo reconocer que me sentí un tanto frustrada cuando un tipo le hizo proposiciones a una chica que se cruzó con nosotros y a mí no me hizo ni mirar. Claro con el pañuelito en la cabeza lo mismo se pensó que era musulmana y que le iba a enseñar el dedo corazón como la otra y le iba a mentar a Alá. Estuve mirando pelucas, pero no me veo, qué quieren, parezco la barbie estropajosa. Bueno, que en la Rambla capté esta foto que les pongo con todos mis cariños, para que depositen sus deseos. Como pueden ver tienen opción de elegir buzón de rey mago, no hay pajes ni familiares reales. La dromedaria no muerde. No se admiten reclamaciones si luego las cosas salen como Goldman Sachs quiera.
Que sean felices.

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